Agenda agrícola de Baja California: retos y soluciones en agua e infraestructura para el campo

By: Protagonista

La disponibilidad de agua continúa siendo el desafío más crítico para la viabilidad del sector agrícola en Baja California. Mathilde Rivera Trujillo, quien recientemente asumió la presidencia del Consejo Agrícola de Baja California, subrayó que la gestión y acceso al recurso hídrico es el eje alrededor del cual debe girar la agenda del organismo. Durante su exposición, Rivera Trujillo destacó que el campo bajacaliforniano se encuentra en un entorno global donde la escasez de agua es solo uno de los múltiples factores que amenazan la productividad y competitividad del sector, sumándose a ello la creciente presión de normativas regulatorias, la transformación de los esquemas comerciales y la imperiosa necesidad de adoptar innovación y tecnología en todos los procesos productivos.

La presidenta del Consejo Agrícola enfatizó que es fundamental que el sector evolucione de manera constante para enfrentar estos retos. “Debemos seguir evolucionando. Necesitamos fortalecer la coordinación entre organismos agrícolas, incorporar más innovación, tecnología y sostenibilidad a nuestros procesos productivos, consolidar la formalidad laboral y fortalecer la vinculación con universidades y centros de investigación”, afirmó Rivera Trujillo. Esta visión contempla, además, la profesionalización del sector y el impulso a la investigación aplicada, factores que, según la dirigente, serán determinantes para asegurar la resiliencia y desarrollo a largo plazo de la agricultura en la región.

Junto al reto del agua, Rivera Trujillo señaló la urgencia de mejorar y mantener la infraestructura hidráulica, carretera y energética en Baja California. Estas áreas, sostuvo, requieren fortalecerse no solo para ofrecer condiciones óptimas de operación a los productores locales, sino también para garantizar la competitividad en los mercados internacionales. La presidenta advirtió que el dinamismo comercial global obliga a los productores a estar preparados para defender sus mercados de exportación frente a investigaciones comerciales, cuotas compensatorias y marcos regulatorios cada vez más estrictos y complejos, lo que demanda un enfoque proactivo y colaborativo entre todos los actores del sector.

La agricultura de Baja California, puntualizó la representante del Consejo Agrícola, es un pilar clave dentro de las actividades exportadoras del sector primario mexicano, especialmente hacia Estados Unidos. Entre los principales cultivos destacan el tomate, berries, espárrago, cebolla, lechuga y otras hortalizas, todos integrados en una dinámica cadena agroalimentaria binacional. “Detrás de cada caja exportada existe una enorme cadena humana y productiva que sostiene comunidades enteras. Cuando hablamos del campo, hablamos también de bienestar regional, movilidad económica y seguridad alimentaria”, expresó Rivera Trujillo, recordando la importancia social y económica de la agricultura en la entidad.

En cuanto al futuro del sector, Rivera Trujillo sostuvo que la proyección del campo bajacaliforniano dependerá directamente de la capacidad para incorporar innovación, fortalecer la investigación aplicada y consolidar una agricultura moderna que conjugue desarrollo económico con estabilidad social para las comunidades rurales. El Consejo Agrícola de Baja California, que este año celebra 25 años de existencia, representa actualmente al 80 por ciento de los productores del estado, y se posiciona como un referente en la defensa, promoción y modernización del sector agrícola regional en un contexto de grandes desafíos globales.