Recientemente, en Baja California, fue encontrado un mensaje amenazante en forma de narcomanta, así como una cabeza de cerdo, dirigidos a la fiscal general del estado, María Elena Andrade Ramírez, y a Juan Carlos Buenrostro Molina, quien ocupa el cargo de coordinador de Gabinete en la Fiscalía General del Estado (FGE). Este hecho, que ocurrió en la madrugada del domingo, ha generado gran preocupación entre la comunidad y las autoridades locales.
La narcomanta fue descubierta en un puente de la Vía Rápida Oriente, en la delegación La Mesa, muy cerca del Hospital General de Tijuana. Según informes, el texto incluía graves acusaciones y amenazas hacia los funcionarios mencionados, así como otras referencias a integrantes de la Fiscalía, lo que pone de relieve la tensión existente entre organizaciones criminales y las autoridades estatales.
Los primeros en llegar al lugar del hallazgo fueron miembros de la Policía Municipal, quienes se encargaron de retirar la manta. De acuerdo con el contenido del mensaje, se exigía directamente a Juan Carlos Buenrostro Molina que tomara medidas contra ciertos funcionarios de la Fiscalía. Además, se hacía un llamado a María Elena Andrade Ramírez, instándola a actuar en respuesta a las acusaciones que se detallaban en el texto.
En el mismo mensaje también se mencionaba a Ángel Aispuro Sandoval, quien es el comisionado de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), junto con los apellidos de los agentes Saavedra Tanori y Montecillos, a quienes se les atribuyeron supuestos delitos relacionados con el robo de cargamentos de droga. Las acusaciones incluyeron la venta de plazas y la extorsión en nombre de la fiscal, así como la falta de cumplimiento de acuerdos con un grupo criminal.
<pEl mensaje, que fue firmado con la frase "La mera verga", ha suscitado inquietud en las autoridades locales, aunque hasta el momento no se ha confirmado oficialmente la identidad del grupo detrás de esta amenaza. Asimismo, no hay información sobre la apertura de una investigación relacionada con las acusaciones contra los funcionarios y agentes mencionados, lo que deja abierta la posibilidad de una creciente confrontación entre la criminalidad organizada y la justicia en la región.





