La Fiscalía General del Estado de Baja California ha iniciado una investigación sobre la muerte de un hombre que había estado internado en un centro de rehabilitación en Tijuana. El fallecimiento de la víctima, identificado como Richard, fue adjudicado a una asfixia por sofocación, según los hallazgos del Servicio Médico Forense (Semefo). Este último determinó que el cuerpo del hombre, que ingresó a las instalaciones forenses el 21 de agosto, presentaba también múltiples lesiones recientes en varias partes de su anatomía.
El director del Semefo en la entidad, César Raúl González Vaca, indicó que el examen externo realizado por los médicos forenses reveló evidencias de violencia física en casi todo el cuerpo de Richard. Detalló que el paciente mostraba contusiones y escoriaciones en el rostro, el tórax y las extremidades, todas de reciente data. La causa de su muerte fue identificada como obstrucción de las vías respiratorias, un tipo de asfixia que se produce al bloquear los conductos respiratorios tanto de la nariz como de la boca.
En medio de esta situación, se planteó la posibilidad de que las lesiones encontradas en el cuerpo pudieran ser clasificadas como tortura. Sin embargo, González Vaca aclaró que este término tiene implicaciones jurídicas que involucran a servidores públicos, lo que limita el enfoque del Semefo a la identificación médica de las lesiones y la causa de muerte. A pesar de que existen casos donde la asfixia puede ser accidental, la combinación de obstrucción respiratoria y golpes sugiere la necesidad de investigar un posible homicidio.
La investigación sobre este caso será llevada a cabo por la Fiscalía General del Estado, que llevará a cabo diligencias ministeriales para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar posibles responsables. El certificado de necropsia ha sido entregado al Ministerio Público y será parte fundamental en la indagatoria. El cuerpo de Richard fue entregado a sus familiares el 23 de agosto, tras su reclamación.
En respuesta a este lamentable suceso, la Secretaría de Salud ha decidido intensificar las inspecciones en los centros de rehabilitación que atienden a personas con problemas de adicciones y de salud mental. Estas auditorías se realizarán en colaboración con el Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California y la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) para asegurar el correcto funcionamiento de estas instalaciones y la salud de sus internos.





